La Trucha Arcoíris (Oncorhynchus mykiss) de la Región de Los Lagos, ahumada lentamente a 16°C con madera de haya según receta tradicional. A esta temperatura el pescado no se cocina — se cura y aromatiza de forma gradual, preservando la textura traslúcida y el sabor suave y delicado de la trucha fresca.
Novedad en la línea ahumada de South Wind. Las láminas son cortadas artesanalmente, resultado de un proceso que prioriza la calidad sobre la uniformidad industrial.
El sellado al vacío y pasteurizado preserva sabor, textura y nutrientes por hasta 2 meses en refrigeración — sin conservantes artificiales.
Mismo proceso de ahumado a 16°C con madera de haya. La diferencia está en la especie — la trucha tiene un sabor más suave y delicado que el salmón, con menor contenido graso. Es una alternativa más ligera dentro de la línea ahumada de South Wind.
Frío, directamente desde el envase. Ideal en tostadas con queso crema, bagels con palta, tablas con quesos y alcaparras, o solo para apreciar la calidad del ahumado. No se recomienda calentar — el calor altera la textura delicada del ahumado en frío.
2 meses refrigerado bajo 4°C desde la fecha indicada en el envase. Una vez abierto, consumir dentro de 2 días.
Camión refrigerado con cadena de frío controlada hasta tu puerta.
Trucha Arcoíris (Oncorhynchus mykiss) de la Región de Los Lagos, Chile — principal zona de acuicultura del país, reconocida por producir truchas con sabor suave, textura traslúcida y alto contenido proteico.
22,7g de proteína por cada 100g de producto — un aporte proteico destacado para un producto listo para consumir sin preparación adicional.
Mismo proceso de ahumado a 16°C con madera de haya. La trucha tiene sabor más suave y delicado que el salmón, con menor contenido graso — una alternativa más ligera dentro de la línea ahumada.
A esta temperatura la trucha no se cocina — se cura y aromatiza lentamente, preservando la textura traslúcida y el sabor delicado característico del ahumado clásico en frío.
No. El sellado al vacío y pasteurizado reemplaza la necesidad de conservantes artificiales. Sin aditivos ni intervención química en ningún punto de la cadena.
ASC (producción sustentable verificada por terceros), BAP (buenas prácticas en toda la cadena productiva), HACCP (inocuidad alimentaria) y Kosher.