


Es la medida estándar internacional para filetes de salmón de exportación — equivale a entre 900g y 1,3kg por pieza. El tamaño ideal para 4 a 6 porciones de 200g a 250g por persona.
La piel actúa como barrera térmica natural durante la cocción, reteniendo los jugos y aceites naturales del pescado. A la plancha o parrilla con la piel hacia abajo, genera una textura crujiente que contrasta con la suavidad de la carne.
Misma especie y origen. El filete con piel es preferido para plancha, parrilla y horno donde la piel aporta protección y textura crujiente. El filete sin piel es preferido para preparaciones crudas o cuando se quiere evitar el paso de retirar la piel en la mesa.
Salmón Atlántico (Salmo salar) de la Región de Los Lagos, Chile — principal zona de acuicultura del país, reconocida por producir salmones con alto contenido graso, color intenso y textura firme.
Al horno con hierbas frescas, a la parrilla para un toque ahumado rústico o sellado a la plancha con la piel hacia abajo. Su tamaño lo hace ideal para comidas familiares o cenas especiales donde el salmón es el protagonista.
Trasladar del freezer al refrigerador entre 12 y 24 horas antes de cocinar. Un descongelado lento es clave para preservar la textura firme y el sabor — evita que la fibra del salmón se rompa y pierda su jugosidad.
El salmón es una fuente destacada de proteína de alto valor biológico y ácidos grasos Omega-3, que contribuyen a la salud cardiovascular y cognitiva. También aporta vitaminas B12, D y minerales como potasio y fósforo.
Sí. El congelado IQF y el sellado al vacío garantizan la inocuidad del producto dentro de su vida útil. Se recomienda mantener la cadena de frío en todo momento y consumir dentro del plazo indicado en el envase.
No. Filete de Salmón Atlántico congelado sin aditivos ni conservantes artificiales.
ASC (producción sustentable verificada por terceros), BAP (buenas prácticas en toda la cadena productiva), HACCP (inocuidad alimentaria) y Kosher.
El Salmón Atlántico (Salmo salar) de la Región de Los Lagos, en filete entero con piel, congelado IQF y sellado al vacío. Carne de color intenso, textura firme y alto contenido de grasa natural — resultado de las aguas prístinas de la Patagonia chilena.
La piel actúa como barrera térmica natural durante la cocción, reteniendo los jugos y aceites naturales del pescado. A la plancha o parrilla, genera una textura crujiente que contrasta con la suavidad de la carne. 4 a 6 porciones generosas por pieza.