

La Corvina (Cilus gilberti) tiene una carne con mayor estructura que otros pescados blancos y una filtración de grasa natural que le otorga jugosidad superior. No se desarma fácilmente en preparaciones de cocción prolongada — ideal tanto para ceviche como para plancha u horno.
Los jueves, según la disponibilidad de la pesca semanal. Se envasa al vacío el mismo día de recepción para garantizar máxima frescura.
A la plancha para obtener una textura dorada en la superficie que contraste con la suavidad de la carne, al horno con hierbas, o en ceviche de alta gama donde su firmeza es protagonista.
Sí. El filete viene perfilado, limpio y sin piel, listo para sazonar y cocinar directamente sin preparación adicional.
A diferencia de la merluza o la reineta, la corvina tiene mayor estructura en su carne y una jugosidad natural que le permite no desarmarse en preparaciones de cocción prolongada. Es la preferida para ceviches de alta gama y preparaciones donde el pescado es protagonista.
Al reverso de cada empaque encontrarás la fecha de corte del filete. Desde ese momento, el producto tiene una vida útil de 5 a 7 días manteniendo su sellado al vacío original y refrigeración adecuada.
No. Filete de Corvina fresco envasado al vacío sin aditivos ni conservantes artificiales.
La Corvina chilena (Cilus gilberti) es uno de los pescados blancos más valorados de la gastronomía nacional — reconocida por su carne blanca, firme y de sabor delicado, que se desmenuza en lascas grandes y jugosas. Llega cada jueves fresca desde la costa, envasada al vacío el mismo día de recepción. 100% fresca, nunca congelada.
Presentada en filete limpio sin piel, en peso variable según disponibilidad semanal.