


El Salmón Atlántico (Salmo salar) de la Región de Los Lagos, en filete entero con piel, congelado IQF y sellado al vacío. Carne de color intenso, textura firme y alto contenido de grasa natural — resultado de las aguas prístinas de la Patagonia chilena.
La piel actúa como barrera térmica natural durante la cocción, reteniendo los jugos y aceites naturales del pescado. A la plancha o parrilla, genera una textura crujiente que contrasta con la suavidad de la carne. 4 a 6 porciones generosas por pieza.
Es la medida estándar internacional para filetes de salmón de exportación — equivale a entre 900g y 1,3kg por pieza. El tamaño ideal para 4 a 6 porciones de 200g a 250g por persona.
La piel actúa como barrera térmica natural durante la cocción, reteniendo los jugos y aceites naturales del pescado. A la plancha o parrilla con la piel hacia abajo, genera una textura crujiente que contrasta con la suavidad de la carne.
Misma especie y origen. El filete con piel es preferido para plancha, parrilla y horno donde la piel aporta protección y textura crujiente. El filete sin piel es preferido para preparaciones crudas o cuando se quiere evitar el paso de retirar la piel en la mesa.
Salmón Atlántico (Salmo salar) de la Región de Los Lagos, Chile — principal zona de acuicultura del país, reconocida por producir salmones con alto contenido graso, color intenso y textura firme.
Al horno con hierbas frescas, a la parrilla para un toque ahumado rústico o sellado a la plancha con la piel hacia abajo. Su tamaño lo hace ideal para comidas familiares o cenas especiales donde el salmón es el protagonista.
Trasladar del freezer al refrigerador entre 12 y 24 horas antes de cocinar. Un descongelado lento es clave para preservar la textura firme y el sabor — evita que la fibra del salmón se rompa y pierda su jugosidad.
ASC (producción sustentable verificada por terceros), BAP (buenas prácticas en toda la cadena productiva), HACCP (inocuidad alimentaria) y Kosher.